La palma blanca de Elche

“Domingo de Ramos quien no estrena no tiene manos”, la tradición oral marca que este día los ilicitanos se ponen sus mejores galas para participar en la procesión de la Palma Blanca o de La Borriquita. 

Esta procesión conmemora la entrada de Cristo en Jerusalén, siendo aclamado y recibido como Mesías por los habitantes, que agitaban y colocaban ramas de olivo a su paso. Pero algo que diferencia el Domingo de Ramos ilicitano del resto de lugares cristianos es el uso de la Palma Blanca. 

Inicialmente se utilizó por motivos religiosos y a pesar de que en algunos momentos se mantuvo oculto, terminó incorporándose al cristianismo en Elche. Pero el uso de la palma como elemento ceremonial se remonta al poblado ibérico de Heliké, como muestran restos de cerámica ibérica encontrados en la Alcudia con imágenes de la palma rizada.

En Elche esta procesión se remonta a 1371 y desde 1997 es Fiesta de Interés Turístico Internacional gracias a su antigüedad, singularidad y atractivo.

Desde la mitología el uso de la Palma Blanca se asocia al culto a la Diosa/Virgen Proserpina, Reina de los Muertos. Este carácter funerario fue asumido por el cristianismo y recogido en los evangelios apócrifos asuncionistas que inspiraron muchos dramas sacrolíricos medievales, como el Misteri d’Elx, donde Dios envía un ángel que porta una rama de palma blanca para la Virgen que está próxima a su muerte para que una vez producido su óbito pueda abandonar el reino de los muertos y ascender a los cielos.

Huerto de palmeras en Elche.

En Elche esta tradición viene ligada a la forma de vida del hortelano, que vivía durante todo el año en la casa del huerto o “faeneta”, y dedicaba todo el día al cuidado de la palmera y los productos derivados, siguiendo las técnicas de cultivo y regadío heredadas de los árabes.

Los huertos están flanqueados por palmeras datileras dispuestas a lo lardo de las acequias. Algunas palmeras se dedican al cultivo de dátiles mientras que otras se preparan para obtener la palma blanca.

En toda España hay unas 30 familias que se dedican a la producción de palma, congregando Elche 25 de las mismas y algunas de ellas con más de 60 años de dedicación. La fabricación de estas palmas se ha transmitido de generación en generación.

Un lugar donde se puede incluso aprender a elaborarlas es el Taller Municipal de Artesanía de la Palma Blanca del Museo del Palmeral, donde un grupo de señoras y señores se afana en crear esas maravillosas producciones que se podrán disfrutar en la procesión. Igualmente son muchos los talleres productores de Palma Blanca en Elche que han puesto lo mejor de sí para que la tradición no se pierda.

El tratamiento de la Palma Blanca empieza al finalizar el año, en diciembre, cuando los palmereros se suben a las palmeras para realiza el atado de las palmas exteriores en torno al ojo de la palmera para evitar que se realice la fotosíntesis y conseguir un color amarillento. Así quedarán hasta junio.

A partir de Domingo de Ramos y hasta finales de agosto se hace el encaperuzado con palmas o plástico a modo de cono para evitar que penetre la luz del sol y evitar así la fotosíntesis. Dentro de ese cono se deja un agujero para que penetre un poco de luz y así sigan creciendo las hojas y para que las hojas nacidas con cierta altura no verdeen al superar la parte abierta del atado.

En septiembre se recolectan, retirando las palmas exteriores y cortando las blancas, dejando siempre las palmas necesarias para que la palmera siga su curso natural sin sufrir ningún daño.

Después se limpian, se cepillan y se lavan en balsas con agua y cloro que terminarán por darles ese color blanquecino. Más tarde se clasifican según su medida y se ponen en cámaras herméticas donde se quema azufre para conseguir un color más vivo y para su conservación.

Algunas palmas quedan lisas pero otras se envían a los talleres donde son elaboradas artesanalmente por las mujeres de la familia, las rizadoras. Es un trabajo muy laborioso al cual hay que dedicar muchas horas al día para plasmar una idea mental y convertirla en una obra de arte, pues no hay patrones, no hay esquemas previos, solo el arte e ingenio de estas mujeres. En su elaboración el único material utilizado es la hoja de la palmera, incluso para el cosido de los distintos detalles.

El tamaño de las palmas varía desde los 5 cm hasta los casi 4 metros y hay infinitud de creaciones fruto de la inspiración creativa de las artistas, las hojas trenzadas, unidas y cosidas forman estrellas, cadenetas, cruces, vírgenes, bolas, flores, imágenes de la Semana Santa…que se añaden a la palma central para formar una obra de arte.

Cada año se fabrican más de 200.000 palmas en Elche. Estas palmas serán envasadas en bolsas individuales y serán vendidas en los mercados de la Palma Blanca hasta la misma mañana de la procesión.

El precio estará en relación con la dificultad de elaboración pero las más comunes son bastante asequibles. Es tradición que las palmas sean compradas por los abuelos o padrinos.

Ya en 1429 encontramos referencias al comercio de la Palma en distintos lugares. En la actualidad este comercio se mantiene y desde los talleres artesanos ilicitanos parten cada año miles de palmas blancas a todas partes de España y del extranjero, donde se manda más del 70 % de la producción.

Tras la procesión, estas palmas, que antes de su inicio han sido bendecidas, suelen ser colgadas en los balcones de las casas para que sirvan de protección durante el resto del año. 

El envío al Papa se realiza desde 1988, después de diversas gestiones diplomáticas con la Santa Sede porque hasta entonces no había sido posible por un privilegio otorgado por el Papa Sixto VI en el siglo XVI, a la familia Bresca de la ciudad de Bordiguera, donde hay un pequeño palmeral con artesanía de palma blanca.

Todos los años bellos ejemplares de estas palmas se envían a diferentes lugares como el Vaticano, la Zarzuela, la Moncloa o el Palau de la Generalitat y a Jaca, ciudad hermanada.

Hoy en día la palma está en un lugar destacado en la celebración del Domingo de Ramos en el Vaticano pero la palma que porta el Papa en la procesión de la plaza de San Pedro es la de Bordiguera.