Todo buen caminante necesita pararse, descansar y reanudar su travesía. Y para ello nada mejor que disfrutar de alguno de los muchos spa que diseminados por toda la geografía son auténticos oasis en los que olvidarte de todo.

Dosenelcamino.blog tuvo el placer de visitar el establecimiento del Hotel Diamante de Calp. Todo  un sueño para los sentidos hecho realidad.

Amabilidad y profesionalidad son los dos puntos clave de este servicio en el que la exclusividad es una de sus cartas de presentación más reclamadas.

Una verdadera ventana desde la que asomarte a una nueva experiencia alejada del estrés y de las prisas, demasiado abundantes en esta sociedad nuestra donde es más importante el destino que el camino.

A %d blogueros les gusta esto: